Desafío al vizcaíno y aventura de los molinos
Diseño: Procaccini, Andrea; Diseño: Sani, Domingo María; Tapiz: Vandergoten, Francisco; Tapiz: Real Fábrica de Tapices
1727-1746
Con la llegada al trono de España de la nueva dinastía Borbón, los gustos de la corte se transformaron, afectando de forma sustancial a las modas de los nuevos gobernantes. Estas modificaciones condicionaron en gran parte las necesidades de los palacios reales, que tuvieron que adaptarse y reformarse. Por ello, en época de Felipe V (1682-1746) se crearon una serie de fábricas para abastecer de objetos suntuarios a estos reales sitios.
Estas manufacturas no solo renovaron las formas, sino también los contenidos. En el caso de la tapicería, uno de los temas más utilizados, tanto en España como en otros países como Francia o Italia, fue la narración de las hazañas de don Quijote de la Mancha, insigne obra de Miguel de Cervantes. La utilización de este texto se había difundido ampliamente por Europa no solo en el ámbito literario, sino también en las artes plásticas. Sus temas, anecdóticos, divertidos e incluso jocosos eran idóneos para grandes decoraciones palaciegas, en detrimento de aquellas grandes gloriosas gestas militares del pasado.
El episodio narrado en el tapiz es uno de los más famosos de la novela cervantina, el de la lucha contra los molinos de viento. Esta escena, sin embargo, se encuentra en un segundo plano de la composición, alejada del espectador. El centro del tapiz lo ocupa otro episodio, el del ataque del hidalgo manchego a los frailes que tenían «prisionera» a una dama vizcaína que se disponía a bajar al sur de España.